16 feb. 2013

LÓPEZ "ESTOY CONVENCIDO QUE SE PUEDE SALIR"


Con mucha confianza en poder revertir la situación de descenso por la que atraviesa Deportivo Mandiyú llegó esta mañana Carlos López para hacerse cargo del equipo que participa de la zona 4 del Torneo Argentino B. Viene de dirigir a la cuarta división de Sportivo Italiano, pero confesó que conoce mucho de los torneos Argentino, porque le gusta.

 Se define como un trabajador, le gustaría jugar con 4 defensores, un volante central, dos carrileros, un enganche y dos delanteros. Carlos López se presenta en sociedad.

“Llegué a un club grande, a un club con una historia de primera. En Mandiyú, en una época gloriosa yo tenía muchos amigos -a pesar que estaba jugando-, como Attadía, el ‘Pepe’ Basualdo, Tapia, o sea jugadores reconocidos que hablan muy bien de Mandiyú, entonces, uno desde siempre sabe la historia de este club”, señaló entre sus primeros conceptos al programa Bien de Radio (La Red Corrientes 107.1).

Carlos López confesó que “con Bruno Carlino tengo una amistad bastante importante. Él también ha seguido mi trayectoria desde jugador y después como técnico”, y agregó que tiene “18 años de haber jugado en primera: haber ascendido con Gimnasia; haber atajado en la primera de Racing; haber jugado 7 años en Tigre; 8 años en Los Andes; jugué en el Tolima de Colombia y salí campeón con la selección del año 83, en Malasia; futbolísticamente, una trayectoria bastante amplia”.

A la hora de hablar sobre su tarea como entrenador, explicó que “desde el año 1989 que me recibí y hasta la fecha no he dejado de trabajar, lo que ocurre es que en Capital, a veces, para trabajar en primera división dependés mucho de los resultados, entonces uno se inclina más para trabajar en Reserva, en un Selectivo, o en una cuarta división que es donde uno trabaja durante todo el año, planifica algo y lo concreta”.

Entre sus trabajos contó que “en el 2000 dirigí El Porvenir en el Nacional B con Omar Larrosa; Argentino de Quilmes en Primera B; Los Andes en Nacional B; San Telmo en la B; después coordinando el selectivo y la cuarta de Los Andes durante cuatro años; en Deportivo Italiano últimamente dirigí la cuarta división, haciendo una muy buena campaña, después interinato en la primera; después en el Interior, en ligas locales para clasificar al Argentino C, y Argentino C”.

Más allá de la situación difícil de Deportivo Mandiyú (penúltimo en la Zona 4 y en posición de descenso) López se mostró optimista, entendiendo que “quedan 30 puntos en juego, está en una situación incómoda pero que no es difícil, hay mucho tiempo. Trabajando, me gusta trabajar mucho en lo táctico; ya estuve hablando con los jugadores, trabajo muchísimo con pelota –casi todo- y estoy convencido que Mandiyú no puede estar en la situación que está con los jugadores que tiene”.

Además, “si bien el torneo es parejo y hay buenos equipos, Mandiyú no es mucho menos que los otros 13 equipos de la zona; así que vine, le dije a Bruno que se quede tranquilo cuando él me comunicó que Ponce se había retirado. Le dije ‘voy’ porque estoy convencido de que se puede salir, trabajando, todos lo decimos pero hay que concretarlo en la cancha. No me gusta hablar mucho, me gusta trabajar mucho”.

Sobre su forma de trabajar, el entrenador que en su último paso estuvo en la cuarta de Sportivo Italiano, manifestó que “durante la semana hablo mucho, de lunes a viernes; no hablo mucho el día del partido si no es necesario, y yo estoy convencido de que Mandiyú va a terminar en la mitad de la tabla”.

Dice que de los jugadores conoce “a la mayoría, si bien no los vi jugar por la distancia, pero los conozco de los clubes que provienen. Cuando uno se dedica a esto está informado. Me gusta mucho los Argentinos: el A y el B son torneos importantes”.

Y advierte que “Mandiyú -a diferencia de otros equipos que no andan bien-, hace goles, tiene jugadores de trayectoria, de experiencia. No va a ser difícil salir”.

López parece ser un entrenador atrevido porque confesó que le gusta “atacar, crear situaciones de gol, sin descuidar la parte de atrás. Generalmente me gusta jugar –si los jugadores se adaptan- con una línea de cuatro, un volante central, dos volantes por afuera que lleguen, un enganche y dos puntas. La prioridad es el arco contrario, por supuesto, y creo que crear situaciones, las vamos a crear”.

Por último, le consultaron sobre los actos de indisciplina que cometieron dos de los titulares hace dos semanas, pero rápidamente contestó que “esas cosas no me interesan, empezamos de cero, todos tienen la misma posibilidad y voy a juzgar a los jugadores por lo que me hagan en el campo de juego. Vine a dirigir un equipo de hombres, un equipo de fútbol, y en su vida personal cada uno hará su vida, yo no tengo por qué meterme”.

Además, hablé con ellos, voy a seguir hablando, jugará el que está mejor y el que tenga la posibilidad lo va a tener que aprovechar al máximo, y el que esté afuera deberá esperar”.

Diario Epoca

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