20 jun. 2011

UNION DE SANTA FE VOLVIÓ A PRIMERA


Unión de Santa Fe festejó a lo grande su regreso a la Primera División tras ocho años de sufrimiento, de sacrificios, de llantos y amarguras. Ocho años de sentirse en un lugar que no es el propio, con procesos fallidos, con fracasos constantes.

Ouando Saúl Laverni pitó en San Juan el final del partido con empate entre San Martín y Belgrano, toda la gente de Unión sabía que la meta y que el sueño finalmente se había hecho realidad.
Cuando pasadas las 21 Alejandro Castro pidió la pelota y marcó el final del cotejo en el 15 de Abril, los corazones rojiblancos finalmente estallaron y dieron rienda suelta a un festejo contenido durante mucho, tal vez demasiado tiempo.

Jugadores, cuerpo técnico, auxiliares, dirigentes y los hinchas se estrecharon en un enorme abrazo cargado de emoción y que coronó una temporada inolvidable, con un rendimiento que puede tildarse de irregular, pero que en definitiva terminó siendo superior al de prácticamente todos los equipos que formaron parte de esta Primera B Nacional versión 2010-11.

Veintidós triunfos, sólo tres empates y 13 reveses son el saldo de una campaña que le permitió a Unión alcanzar la línea de los 69 puntos y obtener este segundo ascenso recién en la última fecha.

Dicen los memoriosos Tatengues que la historia del club está hecha de sufrimientos, y el ascenso no podía llegar de otra manera. Con victorias imborrables como las conseguidas ante el campeón Rafaela y en su propia cancha, ante Rosario Central en un colmado Gigante de Arroyito o la de hace siete días en Comodoro Rivadavia superando todas las adversidades marcaron el camino de este grupo que pasará a la historia grande de uno de los clubes más populares de la provincia de Santa Fe.

Con puntos altos en casi todos los puestos y durante largos pasajes del campeonato, con figuras emergentes y pibes de la cantera, y sobre todas las cosas con el trabajo serio de un cuerpo técnico liderado por un trabajador incansable como Frank Darío Kudelka, Unión se encontró con un ascenso que hace diez meses nadie se animaba a presagiar.

Limia en el arco, Zurbriggen, Avendaño, Correa y Cárdenas en la defensa; Montero, Pérez, Vidal y Velázquez en el medio y Rosales y Quiroga son los jugadores que arman el cuadro, la foto de este Unión que le regaló a toda su gente el sueño de volver a codearse con los más grandes del fútbol argentino.
De la mano de una dirigencia que tomó un club en llamas, lo ordenó y lo puso en primera apostando a jugadores y entrenadores sin demasiado nombre, pero con mucho hambre de gloria, la mitad de Santa Fe canta y festeja, y de qué manera.
La euforia que se desató primero sobre el verde césped del 15 de Abril se trasladó el sábado 18 al vestuario rojiblanco y a las calles de la capital de la provincia.

Minutos más tarde llegó la sorpresa que todos esperaban, el micro descapotable al mejor estilo europeo y todos los artífices de este ascenso se subieron para dar rienda suelta junto a los hinchas al festejo contenido durante ocho años.
Momento de evaluación

Como siempre se dice en este súper profesionalizado fútbol argentino, cuando un objetivo se alcanza es necesario que se disfrute, que se celebre y que se comparta antes de pensar en lo que viene.

De todos modos, en Santa Fe nadie desconoce que las relaciones dentro de la Comisión Directiva rojiblanca no son las mejores, al punto tal que el presidente Luis Spahn y el vice Jorge Molina prácticamente no tienen diálogo ni se saluden.

El segundo punto clave pasa por la conducción técnica del primer equipo. Spahn y su directiva fueron los que hacen un año repatriaron a Kudelka y lo pusieron al mando de un barco que llegó este sábado al tan esperado puerto.

El propio presidente fue el encargado hace aproximadamente 60 días de ofrecerle concretamente la continuidad en el cargo al técnico en caso de que el equipo consiga subir a Primera. Desde entonces el propio Kudelka ha sido fiel a su costumbre, cauteloso y medido, manifestando siempre que su cabeza estaba en lograr el ascenso y recién después analizaría la chance de seguir.

Hoy, con Unión en Primera las versiones son encontradas; muchos piensan y expresan que Kudelka seguirá dirigiendo a este equipo, mientras que muchos otros señalan que el entrenador continuará dirigiendo en la B Nacional.

La oferta para continuar sigue en pie, y se han sumado en las últimas horas propuestas muy concretas para dirigir a equipos como Instituto de Córdoba o Independiente Rivadavia de Mendoza. Como dijo el propio Kudelka en su última conferencia de prensa, esta incógnita se empezará a despejar a partir de esta semana, cuando comience a definir qué será de su futuro y por consiguiente del equipo Tatengue.

El último tema a dilucidar es el del plantel. Sabido es que a muchas de las figuras que tiene este equipo se les terminó su vínculo con la institución y deben regresar a sus respectivos equipos de origen.

Avendaño, Vidal, Pablo Pérez y Quiroga no son propiedad de Unión y a pesar de ser la columna vertebral de este equipo parece difícil que continúen la próxima temporada. En todos los casos, poseen cláusulas de compra demasiado elevadas para las posibilidades de un Unión que deberá moverse rápido si pretende armar un equipo competitivo que luche la permanencia en Primera.

A las posibles bajas antes mencionadas, debe sumarse el hecho de que mucho de estos jugadores no tienen experiencia en la máxima categoría del fútbol local, por lo que habrá que ver si la dirigencia apuesta a jugar en primera con estos nombres y algunos refuerzos puntuales o bien si arman un plantel prácticamente nuevo con jugadores con experiencia en la divisional.

Por lo pronto, el nombre que desde hace ya varios días suena en Santa Fe es el del Cuqui Andrés Silvera, delantero de Independiente que ya pasó por Unión y que podría volver al Tate en este retorno a Primera.

La realidad es que Santa Fe está de fiesta porque nuevamente tendrá, desde el 5 de agosto próximo, a sus dos máximos exponentes jugando en Primera.

No hay comentarios: