23 may. 2011

RAFAELA VOLVIÓ A PRIMERA DIVISION


Anda muy bien la cosa por Tucumán para que la genuina felicidad del fútbol, el sagrado grito de campeón, pueda expresarse con libertad. Después de tanta ansiedad y espera, Atlético de Rafaela pudo festejar un nuevo ascenso, el segundo en su corta pero rica historia dentro del fútbol grande del país.

Y la escena de cierre a toda orquesta con jugadores llorando abrazados a una ilusión concreta. Carlos Trullet, el comandante del barco que llegó a buen puerto, se confundió en un abrazo interminable con todo el plantel y cada uno de los dirigentes que también lagrimearon.

Antes en el partido, Rafaela había consumado el trámite previsible de la consagración deportiva. Con la leve ayuda de San Juan que había perdido su partido con Aldosivi y con la escasa oposición de Atlético Tucumán, un equipo con muchas dudas y con un presente complicado por seguir luchando por cosas importantes.

Rafaela labró una victoria tranquila, de fórmula, que lo proyectaba hasta el ascenso, con cuatro fechas de adelanto. Y ese triunfo sin riesgos, que sólo necesitó de un ligero aceleramiento en casi todo el trámite para marcar dos goles, y pudieron ser más. También Tucumán pudo descontar pero ahí estuvo Guillermo Sara, el “1” de la Crema.

Como Atlético Tucumán dio muy poco con sus mejores fuerzas a lo largo del torneo, no podía esperarse mucho más de esta formación de algunos grandes jugadores: Gallardo, Erroz, Barrado, Chávez y también Maidana.

Los goles llegaron a pedir de Trullet: centro de Castro y cabezazo de Carniello para desatar la primera locura de todos los cremosos presentes. Después, Castro, el abanderado del gran momento de Rafaela, definió con categoría después de recibir un balón de Matías Zbrun, el menos conocido de los mellizos.
Lo de Rafaela fue bueno. Arrancó bien y terminó mejor, tuvo un momento de dudas pero lo solucionó con juego y mucho esfuerzo.
En defensa los tres cumplieron con un trabajo impecable, los laterales se desgastaron para marcar y subir por sorpresa, los volantes centrales ganaron la pulseada como lo hicieron a lo largo de todo el torneo, Castro, un enganche de lujo, volvió a mostrar un nivel de Primera División y arriba dos grandes valores que no se cansan nunca. Cuando Carignano se lesionó entró otro de los jugadores del club: Matías Zbrun, otro de los grandes proyectos.

Esto le dio margen suficiente, fecha tras fecha, para arribar sin sobresaltos a esta coronación. Es cierto, después, en la recta final hacia el título se sumaron otros logros: los que estaban afuera rindieron tanto como los que estaban adentro. Los festejos del final reflejaron un trabajo tan digno como legítimo.
Y llegó, como rutina irremediable, la consagración descontada. Lástima que el interminable logro volvió a ser como la primera vez, cuando festejó el ascenso en Mendoza, en cancha ajena.
El grito sagrado de campeón es la expresión máxima del fútbol, su propia síntesis.

Después llegó el festejo en el grupo más reducido, jugadores y cuerpo técnico. Más tarde se sumaron los directivos, un puñado importante de hinchas y por último los periodistas que no pudieron ingresar para realizar su trabajo correspondiente.
Finalmente, y después de tanto insistir, llegó el momento de trabajar como corresponde. Y ahí aparecieron los dirigentes que hicieron el esfuerzo para mantener el proyecto que venía después de dos fracasos. Prometieron y cumplieron y, por eso y por muchas cosas más, hoy Atlético de Rafaela es de Primera División.
Y el carnaval siguió en el vestuario visitante, donde se sumaron los dirigentes para hacer completo el festejo. Lo mismo sucedió en las calles de Rafaela.

Nicolás Castro, distendido y con cautela, dijo: “Hicimos un buen partido y por suerte se pudo consagrar con el ascenso a Primera. Atlético mostró un proyecto y lo llevó a cabo. Hoy (por ayer) queremos festejar y volver para disfrutar esto con la gente de Rafaela y con toda nuestra familia”.
Martín Zbrun no pudo contener las lágrimas a pesar de la frialdad que tiene para analizar el juego. “Rafaela terminó demostrando hoy que es el mejor de la categoría. Este ascenso se consiguió porque los dirigentes del club siguieron confiando en nosotros después del partido que perdimos en La Plata . Este ascenso es para nuestras familias y para Gaby (Airaudo) que la pasó mal y que a pesar de eso nos acompañó siempre”.

Ricardo Castro, presidente de la subcomisión de fútbol, agregó: “Gracias a todos los que confiaron en nuestro proyecto. Fue mucho sufrimiento pero ahora estamos felices. Hoy (por ayer) le ganamos a un equipo que cuadriplica nuestro presupuesto en fútbol”.
La rompió. Nicolás Castro domina el balón ante un rival. El futbolista de Atlético fue fundamental ayer en el triunfo ante el Decano, incluyendo un gol con gran definición entre las piernas del arquero.

ATLETICO TUCUMAN 0-2 ATLETICO DE RAFAELA

Atlético Tucumán: Ischuck; Vallejo, Paez, Barone, More, Buffarini, Erroz, Gallardo, Barrado, Chávez y Maidana.
DT: Adrián Czornomaz.
Atlético de Rafaela: Sara; Serrano, Carniello, Franco, Martín Zbrun, Aguirre, Cáceres, Juárez, Castro, González y Carignano.
DT: Carlos Trullet.
Goles: en el primer tiempo, a los 17 min. Carniello (AR); en el segundo tiempo, a los 25 min. Castro (AR).
Cambios: en el primer tiempo, a los 30 min. Matías Zbrun por Carignano (AR); en el segundo tiempo, a los 16 min. Becerra por Gallardo (AT), a los 24 min. Alvarez por Maidana (AT), a los 38 min. Niz por González (AR) y a los 43 min. Fissore por Juárez (AR).
Cancha: Atlético Tucumán.
Árbitro: Diego Ceballos.

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